martes 20 de octubre de 2009

Papi, papi, ¿Boca salió campión?

Tener poco menos de cuatro años y una papá enfermo de Boca que, mientras escucha la radio a todo volumen grita: "vamos Boquita, vamos Betito, vamos Boquita" en el bautismo de tu prima, te marca.
Lágrimas rodando por la cara de mi viejo, la abuela Beba que sale a buscar una bandera gigante, el abuelo Cunte sonando la alarma, mi tío Gogo haciéndole gestos obsenos a mi tío Gustavo (el cuñado gallina que siempre se come todas las gastadas) y mi tía Victoria levantándome en brazos y llevándome al auto para ir al Obelisco, son recuerdos que quedaron grabados en mi mente para siempre.
Fue por eso que a los siete años, en la edad que los chicos tienen dibujo y aprenden las mezclas de los colores, me vi obligada a dejar el rosa de lado y tomé el verde como color favorito. "Rosa es rojo y blanco, papá se va a enojar" fue mi tierno razonamiento.
El Apertura 1992 me marcó a fuego, fue mi bautismo xeneize y gracias a él supe adoptar a Alberto "El Beto Mágico" Márcico como ídolo futbolístico absoluto.

Boca campión Bedo Maquico, papi.

domingo 18 de octubre de 2009

Fútbol rosa

Los tiempos han cambiado, la brecha entre hombres y mujeres se achicó de manera impresionante y no sorprende que los roles ya no sean tan definidos.
El fútbol no es excepción, de hecho, hay quienes sostienen que es un espejo de lo que sucede en la sociedad y la inclusión femenina es cada día más evidente.
Árbitros, periodistas y una creciente población de hinchas son muestra de este fenómeno.
Ya no sorprende a nadie ver las canchas con gran cantidad de mujeres a la par de los hombres, opinando de fútbol en charlas de café y en el gran mundo virtual, en foros, blogs y diarios.
Es por eso que cinco estudiantes de periodismo deportivo decidimos crear este blog, Fútbol Rosa, con nuestra mirada acerca de este maravilloso deporte y un pantallazo general del fútbol femenino, que no podía quedar afuera.